El impacto del desempleo juvenil en el crecimiento económico
El desempleo juvenil es un problema crítico que enfrentan las economías de todo el mundo. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la tasa mundial de desempleo juvenil fue del 14,6 % en 2022, más del doble de la tasa de desempleo general. La situación es aún más grave en ciertas regiones, como África Subsahariana y Medio Oriente, donde las tasas de desempleo juvenil suelen superar el 30 %. En un contexto de recuperación económica y desarrollo sostenible, comprender el impacto del desempleo juvenil en el crecimiento económico es fundamental.
La crisis global del desempleo juvenil
El desempleo juvenil no es solo una cifra estadística; representa un desperdicio significativo de capital humano. Las y los jóvenes son la fuerza laboral del futuro, y sus habilidades, energía e innovación son esenciales para el desarrollo económico. Sin embargo, cuando no logran acceder a un empleo, enfrentan el riesgo de desempleo de largo plazo, subempleo o de quedar atrapados en trabajos de bajos salarios y baja calificación, junto con sentimientos de desesperanza e impotencia, lo que impacta negativamente en su bienestar.
Diversos factores contribuyen a las altas tasas de desempleo juvenil, entre ellos la falta de correspondencia entre las habilidades que poseen las y los jóvenes y las necesidades del mercado laboral, el acceso limitado a educación y formación de calidad, y la inestabilidad económica. En muchos países en desarrollo, la economía informal cumple un rol importante, y es allí donde las y los jóvenes suelen encontrarse en empleos precarios, no regulados y sin protección social.
Los efectos del desempleo juvenil van más allá de las personas y afectan a la economía en su conjunto. Altos niveles de desempleo juvenil pueden provocar un aumento de la pobreza, conflictos sociales y una mayor presión sobre los recursos públicos. Además, frenan el crecimiento económico al reducir el potencial productivo y aumentar la tasa de dependencia, donde una parte cada vez mayor de la población depende de una población activa más reducida. Cómo el desempleo juvenil impacta el crecimiento económico
El desempleo juvenil tiene un impacto directo y negativo en el crecimiento económico. Cuando un segmento importante de la población está desempleado, la economía pierde productividad potencial. Esto es especialmente preocupante en países con una demografía joven, donde la mayoría de la población es menor de 30 años. No aprovechar esta fuerza laboral limita el nivel de producción económica y reduce la capacidad de competir en los mercados globales.
Asimismo, el desempleo juvenil se traduce en un menor consumo. Las y los jóvenes desempleados o subempleados cuentan con menos ingresos disponibles, lo que reduce su capacidad de gasto en bienes y servicios. Esta disminución del consumo afecta a las empresas, reduciendo ingresos y utilidades, y ralentizando el crecimiento económico.
Además de estos impactos inmediatos, el desempleo juvenil tiene consecuencias de largo plazo. Períodos prolongados de desempleo al inicio de la vida laboral pueden generar el llamado “efecto cicatriz”, en el que las personas enfrentan mayores dificultades para acceder a empleo en etapas posteriores. Esto puede derivar en menores ingresos a lo largo de la vida y en una menor contribución a la economía a través de impuestos y consumo.
Los beneficios económicos de invertir en empleo juvenil
Invertir en empleo juvenil ofrece múltiples beneficios económicos que van más allá del impacto directo en las y los jóvenes. Algunos de los principales beneficios son:
Mayor productividad:
Cuando las y los jóvenes trabajan en puestos alineados con sus habilidades y formación, contribuyen de manera más efectiva a la economía. Esto incrementa la productividad general y fomenta la innovación, ya que suelen aportar ideas y miradas nuevas al entorno laboral.
Aumento del consumo:
Las y los jóvenes empleados cuentan con ingresos disponibles que destinan al consumo de bienes y servicios, estimulando la demanda y el crecimiento económico. Este aumento del consumo puede generar un efecto multiplicador, impulsando la creación de empleo y una mayor actividad económica.
Reducción de costos sociales y económicos:
Invertir en empleo juvenil ayuda a disminuir los costos asociados al desempleo, como el aumento de la delincuencia, los problemas de salud mental y la exclusión social. Al ofrecer oportunidades de trabajo decente, las sociedades pueden reducir la desigualdad y fortalecer la cohesión social.
Contribución económica de largo plazo:
Las y los jóvenes empleados tienen mayores probabilidades de desarrollar trayectorias laborales estables, lo que se traduce en mayores ingresos a lo largo de la vida y en un aumento de la contribución económica vía impuestos y consumo. Invertir en empleo juvenil permite mitigar los efectos de largo plazo del desempleo, como por ejemplo el “efecto cicatriz”.
Al enfocarse en estas áreas, la inversión en empleo juvenil no solo beneficia a las personas jóvenes, sino que también impulsa el crecimiento económico y el bienestar social en general.
El rol de empleadores y financiadores en la promoción del empleo juvenil
Empleadores y financistas cumplen un rol clave en la promoción del empleo juvenil. Al invertir en programas de formación y desarrollo, las empresas pueden ayudar a cerrar la brecha de habilidades y preparar a las y los jóvenes para las exigencias del mercado laboral actual. Además, pueden ofrecer aprendizajes, prácticas profesionales y puestos de nivel inicial que entreguen experiencia laboral valiosa.
Por su parte, los financistas pueden apoyar iniciativas que generen oportunidades de empleo para jóvenes, incluyendo el financiamiento de programas de educación y capacitación, así como el apoyo al emprendimiento y al desarrollo de pequeñas empresas. Al invertir en estas áreas, contribuyen a crear un entorno favorable para el empleo juvenil y al crecimiento económico de largo plazo.
En Generation, contribuimos activamente trabajando junto a empleadores y financistas para crear caminos hacia empleos significativos para jóvenes. Al asociarse con Generation, las empresas acceden a una base de talento joven, capacitado y motivado, mientras que los financistas pueden generar un impacto concreto en el empleo juvenil y el desarrollo económico.
El impacto económico del desempleo juvenil es profundo y afecta tanto a las personas como a la economía en su conjunto. Sin embargo, al invertir en empleo juvenil, es posible liberar el potencial de la próxima generación e impulsar un crecimiento económico sostenible.
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Juntos y juntas, podemos construir un futuro en el que las y los jóvenes estén empoderados para contribuir al crecimiento económico y la prosperidad.
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